Satanizar, endiosar y creer es más cómodo y rentable que analizar, contextualizar y dudar

martes, 13 de abril de 2010

La Justicia admite, ¡por fin!, que el caso Egunkaria era una patraña

Juan del Olmo
"El único delito que hemos cometido es hacer un periódico en euskera", declaró hace ahora apenas dos meses Iñaki Uría, horas antes de que se iniciara la vista oral del juicio en el que los directivos del rotativo Egunkaria eran acusados de ser poco menos que el brazo informativo de ETA y colaboradores de la banda. La acusación era absurda por carecer de base real, pero el juez instructor se empeñó en proseguir las diligencias --animado por el inolvidable Fungairiño-- por motivos que jamás han sido razonados, aunque cabe intuirlos.
Siete años después de la intervención policial por orden del juez Juan del Olmo Gálvez, la Audiencia Nacional no sólo ha absuelto a los acusados de la imaginaria connivencia con ETA, sino que además ha calificado de "inconstitucional" la clausura del periódico.
Joaquín Giménez, magistrado del Supremo, advirtió recientemente de que es "inadmisible" la tesis de que todo lo que huele a vasquismo es o puede ser ETA.
No pocos dirigentes partidarios con responsabilidades públicas --sobre todo entre los que mantienen posiciones nacionalistas españolas, o españolistas-- alimentan la creencia y el prejuicio de que todo ciudadano euskaldún (vascohablante) es sospechoso de ser simpatizante o miembro de ETA. Porque ese es el único nexo entre Egunkaria y la banda: el idioma vasco y los criterios nacionalistas.
Por la misma regla de tres, cualquier lerdo podría concluir que todo cura católico es sospechoso de ser pederasta...
¿Tendrá consecuencias disciplinarias, profesionales o legales la inconstitucionalidad del cierre del periódico que decidió el juez Del Olmo?, decisión que dañó gravemente las vidas de decenas de personas y que, a mayores, reventó uno de los principios básicos del Estado democrático de Derecho: la libertad de expresión --tal como puntualiza la sentencia.
INFORMACIÓN puntual de la sentencia, en ECO·DIARIO, El país, Gara y La voz de Galicia.
CON ANTERIORIDAD y sobre el mismo asunto, en ImP: "¿A quién le extraña que el Estado español suscite desconfianza?".
OTRAS OPINIONES en la Blogosfera, vía RADIOCABLE.

6 Comentarios:

  1. Ya va siendo hora de que todo este entramado se vaya descubriendo. A esto nos ha llevado la represión del independentismo. Todos en el mismo saco.

    saludos

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  2. É tan triste que houbese quen quixese convertir en sospeitosa a calquera persoa ou colectivo defensora da cultura e a lingua vasca como o silencio de moitos "demócratas de toda la vida" cando isto se producíu.

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  3. Frank Invernoz13/04/2010 09:53:00

    Muy buena entrada, la verdad que no tiene desperdicio y esclarecedor el comentario de Txema. Hay que acabar con los prejuicios de vincular a todo lo vasco con el terrorismo.

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  4. Gracias, Félix, por tu bienvenida. Te leo hace mucho, mucho tiempo. "Por sus actos los conoceréis". Espero que tú sepas reconocerme no por mis actos sino por mis escritos.

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  5. A GLORIA,
    Gracias a ti.
    A TXEMA,
    No soy independentista de ningún territorio, pero no se me ocurriría denostar a quienes lo son.
    Ser independentista catalán, galego o vasco es rigurosamente legítimo. El "problema" político de fondo de la sociedad y del Estado español no es ETA, pues a estas alturas este es un asunto legal perfectamente identificado --la violencia es delito, punto--; el "problema" político de fondo es que haya tantos dirigentes institucionales y partidarios y tantos ciudadanos que siguen sin saber (acaso no quieren) qué es democracia y que en democracia es legítimo plantear, entre otras cosas, segregaciones.
    En Canadá, por poner un ejemplo, el movimiento independentista quebequés ha llegado a promover y forzar políticamente la organización oficial de referendos para segregar el territorio y aquí paz y después gloria.
    Ese es el "problema" político de fondo: el afán (o la ignorancia e inconsciencia en muchos casos) de un sector que está empeñado en imponer su concepción de la vida y su perversa (y franquista) visión de lo que es el Estado y su mutilado concepto de democracia.
    Saludos.

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  6. Exacto Félix: estamos en una fase de transición mental a la democracia. Es una realidad constante entre nosotros a poco que analicemos las cosas que suceden cada día. De nuevo vuelvo a mi "teima": el peso de nuestra historia reciente; el cierre en falso del viejo sistema; la hipócrita "maravillosa y ejemplar transición", etc. etc. Las viejas ideas aún presentes de manera consciente o inconsciente en el comportamiento de muchas personas y entre los estresijos de muchas estructuras de poder dan lugar a cosas como lo del cierre de ese diario. Y lo que aún nos queda por ver. En Galicia tambien....

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NOTA:
ImP no publicará injurias ni difamaciones, ni textos que imputen a una persona delitos penales sin aportar pruebas o mediar sentencia firme.