Satanizar, endiosar y creer es más cómodo y rentable que analizar, contextualizar y dudar

martes, 10 de agosto de 2010

Los beneficiados por el "ladrillazo" reclaman al Estado que siga subvencionando la burbuja

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El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Castellón, José Comes, es noticia porque ha criticado frontalmente el proyecto gubernamental de recortar las ayudas públicas para la compra de vivienda: "Sin ayudas difícilmente se van a vender pisos".   
No es el primer representante de los empresarios o de los profesionales del sector que reclama mantener e incluso aumentar las subvenciones y las ventajas fiscales que premian la compra-venta de vivienda, pero pocos han sido tan claros como él a la hora de reconocer que el dinero público --entregado directamente o por la vía de las deducciones fiscales-- ha sido uno de los sostenes del ladrillazo.   
El dinero público inyectado en el sector apenas ha favorecido a los ciudadanos que han comprado o alquilado el piso o la casa en la que residen. Un alto porentaje de esos fondos --en ocasiones más del 50%-- ha servido para incrementar los beneficios de los intermediarios, de las constructoras, de los propietarios de suelo y, en la cúspide de la píramide, los más beneficiados han sido los bancos y las cajas, que actualmente alardean de haber superado las pruebas de resistencia (test de estrés) silenciando que gran parte del elevado volumen de activos que contabilizan está basado en los ladrillos que han acumulado.     
Cuando el comprador recibe deducciones fiscales por comprar una vivienda, el vendedor absorve parte de ese dinero público encareciendo el piso... Y si el arrendatario de un piso recibe de la Administración 200 euros en el marco de un programa para promocionar el alquiler, el propietario aumenta la mensualidad en 100 euros para participar del festín de las subvenciones...   
Ningún Estado de los que tantas veces son citados como ejemplo (Alemania, Bélgica, Francia, Países Bajos...) hace gala de tanta generosidad y, sin embargo, allí la vivienda es más barata, o menos cara.    
La burbuja sigue ahí. La desproporción entre el precio medio de la vivienda y los ingresos medios de un español --comparando ambas cifras con las de cualquiera de los países antes mencionados-- es escandalosa. Las ayudas públicas que algunos reclaman servirán fundamentalmente para mantener unos precios abusivos y, de paso, hacer buenas las cuentas de buen número de bancos y cajas.  
CON ANTERIORIDAD: "Esta es su realidad: Más hipotecas que viviendas vendidas", "¿Por qué la banca evita la caída del precio de la vivienda?", "Los inmuebles más caros del mundo desarrollado, ¡en España!", "Un metro cuadrado de lujo en Suiza es más barato que en Alicante", "La vivienda se paga un 32,5% por encima de su valor real", "Vivienda: De los créditos basura a los precios simulados" y "El precio de la vivienda desajusta el sistema".   
..   
DE INTERÉS para quienes leen periódicos, escuchan la radio o atienden a los canales de TV convencionales:   
Hay medios que intentan convencer a los ciudadanos de que ha llegado la hora de comprar vivienda.Con esa finalidad difunden análisis y proyecciones supuestamente objetivas. Ejemplo de ese tipo de informaciones es la titulada "Las medidas del Gobierno encarecerán la vivienda más de 24.000 euros en 2011", en El país.  
¿Pretenden hacernos creer que una vivienda cuyo precio actual es de 160.000 euros costará un 15% más al paso de unos meses por ¿acumulación? del nuevo IVA en la hipoteca, o acaso debido a la derogación de ciertas subvenciones al negocio del ladrillo?   
¿Por qué ese y otros informadores callan, sin embargo, que quienes han acumulado ladrillo no pueden aguantar sine die esa rémora, que muchos de ellos están al borde de la asfixia y acabarán forzosamente bajando los precios?     
Si algo temen la banca, así como las empresas y particulares que ven pasar las semanas sin vender las elevadas cantidades de ladrillo que han acumulado es que se rompa la omertá que rige en el sector: Existe un compromiso o juramento no escrito conforme al cual la mayoría de ellos tratan de evitar a toda costa que baje el precio de la vivienda, pese a que saben perfectamente que es irracional y que está desproporcionado a tenor de la capacidad adquisitiva media de los ciudadanos españoles --además, ahora los bancos y las cajas ya no pueden conceder hipotecas suicidas...    
Hay algunas --todavía pocas-- personas y empresas que han empezado a rebajar el precio de los ladrillos que poseen. Y cada vez serán más y la caída de precios más fuerte. Esto es precisamente lo que tratan de impedir a toda costa los beneficiados por el desmadre constructivo. Y quienes escriben y difunden teorías como la del texto antes citado sirven a esos intereses, quizá involuntariamente --todo es posible.   
Más que nunca: "¡No compre vivienda: Alquile y espere!".

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