3.3.12

El escándalo de las participaciones preferentes "arruina" la credibilidad de Novagalicia Banco

Imagen captura en PRAZA PÚBLICA
Hoy han vuelto a manifestarse miles de ciudadanos en toda España por el caso de las participaciones preferentes (las PPR), producto financiero mediante el que 52 bancos y cajas recaudaron unos 12.000 millones de euros durante el trienio 2009-11.
Se calcula que unos 700.000 ciudadanos españoles depositaron sus ahorros en ese agujero y, sin embargo, el Estado sigue lavándose las manos.
En el caso de Galicia, las entidades que con mayor asiduidad recurrieron a esa artimaña fueron las dos cajas de ahorros: Caixa Galicia y Caixanova, que luego, a iniciativa del Gobierno gallego (PP) y con el apoyo más o menos sincero de BNG y PSdeG, se fusionaron en una sola gran caja: Novacaixagalicia (NCG); resultando que de grande no tenía nada. Estaba arruinada.
A fin de evitar que decenas de miles de gallegos se vieran afectados por la quiebra de esa gran caja [su cuota de mercado en Galicia rondaba el 50%], el Estado inyectó más de 2.000 millones de euros, lo que supuso que la entidad quedara bancarizada. Así nació Novagalicia Banco (NGB), del que el Estado (vía Banco de España-FROB) posee actualmente el 90% de las acciones.
Es decir, a fecha de hoy las cajas ya no existen y la dirección de NGB está en manos de un equipo de profesionales de las finanzas encabezados por José María Castellano Ríos (ex número dos de Inditex-Zara, como mano derecha que fue de Amancio Ortega).
[Para saber más de la fusión de las cajas gallegas y de su derrumbe: "Novacaixagalicia: De la política a las elecciones pasando por al economía", primero de una serie de ocho post que resumen el proceso]
Lógicamente, las reclamaciones de quienes --en su mayoría, engañados-- colocaron sus ahorros en las PPR de Caixa Galicia y Caixanova van dirigidas al banco que ha heredado los escasos activos que sobrevivieron a la nefasta gestión de las cajas.
En rigor, reclamar a NGB puede ser considerado absurdo, pues el propietario de esta entidad (el FROB) y la actual dirección nada tienen que ver con los errores ni con los presuntos delitos en que pudieran haber incurrido quienes arruinaron las dos cajas, cuyos máximos responsables eran José Luis Méndez López (Caixa Galicia) y Julio Fernández Gayoso (Caixanova).
Sin embargo, hay dos motivos por los que es radicalmente lógico que quienes reclaman por las PPR se dirijan a NGB y hagan responsables del despropósito a su actual propietario (el Estado) y sus gestores:
1. Ningún poder del Estado, ni tampoco ningún directivo de NGB, ha tenido la decencia ética y jurídica de denunciar públicamente --mucho menos ante los tribunales-- que los responsables de la ruina de Caixa Galica y Caixanova y de la venta de las PPR fueron los gestores de las dos entidades desaparecidas, desde la cúpula hasta los mandos intermedios que embaucaron a cientos de ahorradores.
2. NGB se ha ganado a pulso estar en el ojo del huracán porque --salvo que cambie de actitud-- sus máximos responsables están objetivamente protegiendo a las decenas de directivos de las desaparecidas cajas que colaboraron activamente en la colocación de las PPR.
Y para redondear, hay una pregunta que a la vista de tantos lavados de manos es dudoso que algún día tenga respuesta: ¿Por qué hay dirigentes institucionales empeñados en evitar que se depuren responsabilidades administrativas y/o penales por la ruina de las cajas?
CON ANTERIORIDAD:
"El PP impide que el Parlamento Galego investigue quiénes arruinaron las cajas de ahorros", y
"Novagalicia Banco arremete contra la prensa para defender a los vendedores de participaciones preferentes".
INFORMACIÓN relacionada:
* "Veciños de O Rosal pechan a operarios de NGBanco" (incluye vídeo), en GALICIA CONFIDENCIAL, y
* Los afectados en toda España ya superan el millón de personas, vía 20minutos.

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