sábado 15 de marzo de 2008

Galicia: Prácticas laborales ilegales en obras públicas

Ilustración capturada en Briefblog ..

En Galicia, salvo los que miran para otro lado --que no son pocos--, nadie ignora que en torno al 30% de los empleados en el sector de la construcción son portugueses que cada viernes por la noche (o sábado) y cada noche del domingo (o madrugada del lunes) atraviesan la raia camino de casa o del tajo. Obviamente, esos extranjeros --¡cuanta demagogia se teje con los extranjeros!-- cobran menos que los lugareños.
Y que nadie tuerza el análisis: el problema no es que las empresas contraten extranjeros (o inmigrantes), la vergüenza es que haya empresarios que practican el abuso y autoridades que lo consienten.
El fenómeno de los portugueses que emigran cada semana constituye uno de los trucos que permiten a cierto número de empresarios la obtención de mayores beneficios, no sólo porque así abaratan costes en fuerza de trabajo, sino porque reducen los costes laborales en su conjunto: pagan menos a la seguridad social, numerosos accidentes y bajas por enfermedad no tienen repercusión en la cuenta de explotación, los extranjeros hacen más horas extras gratuitas, etcétera.
Ni siquiera la obra pública, que en teoría está controlada por la Administración, se libra de esas prácticas irregulares o flagrantemente ilegales: En torno a la mitad de los trabajadores que construyen el nuevo eje ferroviario de Galicia, que será aprovechado para el tren de alta velocidad, también son portugueses. La periodista Manuela Sío Dopeso (La Voz de Galicia) ha visitado varios tajos de la nueva línea ferroviaria acompañada de varios sindicalistas y las pruebas obtenidas son irrefutables: los abusos son pan de cada día.
Galicia no es el único territorio de las Españas donde ocurren estas cosas, también en un escenario ferroviario y en Cataluña fue noticia el descubrimiento de una trama similar; sin embargo, en la comunidad catalana la reacción de las autoridades ha sido inmediata y la lógica en un Estado de Derecho, máxime cuando se trata de una obra pública: dos empresarios han sido arrestados, se ha abierto una investigación a fondo y las ilegalidades son perseguidas.
Volviendo a Galicia, el descaro de los traficantes de mano de obra barata es tal que hay encargados de obra y empresarios --las subcontratas son legión-- que tienen comportamientos propios de la época franquista, llegando a prohibir a los asalariados que hablen con quienes visitan el tajo y con cuantos se les acerquen antes de iniciar la jornada laboral. Y los trabajadores obedecen... Los hechos [pulse aquí y lea] son impropios de un país europeo cuyos políticos, estén en el gobierno o en la oposición, alardean de que la economía española figura entre las diez primeras del planeta.
Una vez destapado públicamente el escándalo en Galicia, ¿reaccionarán con la obligada diligencia los poderes ejecutivo y judicial que deben hacer cumplir la ley?, ¿ejercerá sus funciones el Estado portugués, que también parece empeñado en cerrar los ojos?
La respuesta, en los próximos días.
[TEXTO de ImP relacionado con la libre circulación de los trabajadores comunitarios: "La Justicia de la UE da un paso atrás en Derecho laboral"]

4 comentarios:

Desesperada dijo...

el otro día se le vino encima su casa a una pareja en redondela. el albañil que habían contratado era portugués. me acordé al leer el suceso (félix, ¿yo me estoy volviendo loca o que los sucesos copen como lo están haciendo las portadas de todos los periódicos es normal?) de esto que cuentas.

Félix Soria dijo...

Desesperada: en el suceso que hablas no solo era portugués un empleado, había otros y salieron corriendo cuando ocurrió el accidente. ¡Eran contratados ilegales de una empresa! Hay sucesos y sucesos. Hacer dinero es fácil, contratando ilegalmente claro. Los prestamistas de mano de obra siguen actuando, nunca dejaron de hacerlo. Y la gente necesita ganar dinero para alimentarse y alimentar a los suyos, o comprar móviles, hamburguesas, ocio, esperanza... Las trampas y los chantajes "vitales" son cada vez más "perfectos".

Desesperada dijo...

tienes razón, hay sucesos y sucesos, pero de este lo que tú estás contando de los obreros apenas se destacó, ¿ves? los periódicos se quedan en la foto macabra, me temo. en fin. ya me temía que este caso era algo así...

banderas dijo...

... y la inspección de trabajo (que debe estar harta de saber todas estas cosas) o pasa de todo o no tiene medios. Me había contado un día un inspector que, cuando iban a una obra o a una fábrica del textil tenían que ir en plan redada 10 o 12 personas porque, conforme llamaban a la puerta (en el segundo caso) salía gente "como ratas huyendo del barco (y no pretendo ser despectivo, sino gráfico), y de la obra... era ver a alguien con aspecto sospechoso y tirarse al monte quien más quien menos.

El problema es que todo el mundo sabe lo que pasa pero nadie (por conveniencia o por lo que sea) parece preocuparse... ¡trágico!

Un abrazo