27 abril 2010

Lo esencial no es Garzón, sino que dejen los cadáveres en las cunetas

Con el mal llamado caso Garzón --que en realidad se debería denominar caso Varela, caso Supremo, caso Franquistas o caso Cadáveres en las cunetas-- convendría atenerse a lo esencial para evitar las salidas por la tangente que practican los amigos de pescar en río revuelto --los denunciantes y quienes les apoyan-- y los amigos de retorcer procedimientos y conceptos --entre los que destaca el juez instructor--; resumiendo, el asunto es así de sencillo:
El jardín en el que se ha metido el Supremo no es la memoria histórica, ni siquiera el franquismo y mucho menos Garzón, el eje del asunto es que en España hay cientos de fosas clandestinas en las que yacen los cuerpos de decenas de miles de personas asesinadas, ¡la mayoría de ellas fusiladas, acuchilladas, ahorcadas o apaleadas hasta la muerte cuando ya había acabado la guerra!, esto es fundamental.
Pues bien, en el Estado democrático de Derecho que es el Reino de España, el Tribunal Supremo se apresta a juzgar por prevaricación al juez de la jurisdicción especial (Audiencia Nacional) que abrió un procedimiento indagatorio que luego, tal como se determinó, deben seguir los jueces ordinarios a petición de parte con la única finalidad de localizar cadáveres de desaparecidos.
Con fecha 16 de octubre de 2008 fue entregado en la Audiencia Nacional un listado --todavía incompleto-- con 114.266 nombres y apellidos.
..    
Garzón actuó a instancias
de ciudadanos de un Estado
de Derecho... ¿o no lo es?
Para colmo, la iniciativa del juez que está a punto de ser juzgado no se abrió en el limbo ni en el vacío, sino que obedecía a peticiones formuladas por familiares de víctimas que buscan a sus parientes muertos.   
Es más, el juez que dio esos primeros pasos no realizó ninguna diligencia para abrir sumario a los posibles criminales, sino que se limitó a decir --resumiendo--: hay esto, señores y señoras; indaguemos, preguntemos, busquemos personas implicadas o que conocieran los hechos, localicemos las fosas clandestinas y enterremos con dignidad a los asesinados y, de paso, pondremos fin a la angustia de miles de familias.     
Más tarde o temprano el Consejo General del Poder Judicial deberá explicar a los ciudadanos por qué los jueces evitan atender las peticiones de los familiares para abrir fosas y enterrar dignamente a sus muertos.
¿Quiénes están presionado hasta el extremo de lograr que los funcionarios de Justicia eludan cumplir esos trámites?      
¿Caso Garzón?... No, el caso realmente sustancial es el de los cadáveres en las cunetas.    
¿Quién está tensionando y poniendo en riesgo la estabilidad social y el apego de los administrados al sistema democrático, al Estado de Derecho y a los poderes públicos, incluida la Justicia: los ciudadanos que sienten vergüenza o los que carecen de ella?    
DE ALTO INTERÉS: "La cuestión de la impunidad en España y los crímenes franquistas", elaborado por Equipo Nizkor.    
ENLACE a la Federación Estatal de Foros por la Memoria.  
CON ANTERIORIDAD, en ImP:
"El aparato español de Justicia genera desconfianza",
"Españoles en fosas clandestinas: La vergüenza ética que urge recuperar", 
"Países con más desaparecidos: 1º Camboya, 2º España", y
"Juzgar a Garzón dinamita la ejemplar transición a la democracia"

7 comentarios:

  1. Y además tenemos que escuchar frases como "ponerse ahora a buscar muertos, que bochorno". Claro señores, todos tenemos que conocer donde está enterrado el Hijo de P... ese qué lo ordenó pero ¿A quien no le gustaría saber donde está enterrado su padre, madre, hermano o abuelo? Quienes no quieren saber de eso, son al final los que más se las dan de ir a llorar a Dios y limpiar las tumbas de sus familiares... los que creyentes. Sin embargo en una sociedad donde se paraliza una obra por un resto arqueológico y que carece de importancia para quien más o quien menos, no se respeta que miles de personas vean la luz sobre los restos de sus familiares muertos en dictadura de nuestro pasado reciente... es increible.
    Y además, juzgar e inhabilitar al mejor Juez de toda la historia de la democracia española, por acusaciones de los más antidemocráticos y sospechosamente legales partidos fascistas, VIVA LA PEPA¡¡

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  2. Gran post. Enhorabuena por tu trabajo.

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  3. Más bien es un asunto de revancha. ¿ Por qué sólo se buscan a los muertos de un bando ?

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  4. Los crímenes de lesa humanidad no tienen porque ser olvidados u ocultados, todo lo contrario, para que el espíritu democrático siga vivo y nadie olvide las rémoras fascistas del pasado.

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  5. AL SEGUNDO ANÓNIMO,
    Dice usted que sólo se busca a los muertos de un "bando"; intuyo que se refiere a que ahora sólo se busca a los muertos que defendieron la legalidad constitucional de 1936 y a los assinados después de la guerra por oponerse a la dictadura de los golpistas... ¿no?
    Si es así, es evidente que esa búsqueda "unilateral" es lógica, pues los muertos del otro bando ya fueron inhumados con dignidad, e incluso fueron homenajeados con y en abundancia de actos.

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  6. A INVERNOZ,
    Naruralmente que deben ser recordados.
    Si usted ha extraído de mi post la impresión de que promuevo el olvido, sepa que no era mi intención, ¡para nada!

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  7. Totalmente de acuerdo Félix. Una vez más. Ya lo he expresado en más de una ocasión: la nuestra es una "democracia por imperativo legal" pero aún no ha calado en el cerebro y en el alma de muchos ciudadanos y menos en muchas estructuras de poder. Nos hemos olvidado de que no hace tanto tiempo que había aún gente escondida que tenían miedo a ser reconocidos en sus pueblos. El conflicto civil -lo siento- está aún muy metido en el tuetano de mucha gente que "cometió el error" de estar en el lado "de los malos".Perdonar sí. Olvidar no. Hemos ido dando lecciones a medio mundo de "transiciones modélicas"que ahora resulta que no lo eran tanto.

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