Satanizar, endiosar y creer es más cómodo y rentable que analizar, contextualizar y dudar

martes, 25 de mayo de 2010

Cada vez más, la información política es un rosario de palabras huecas

Nada 
Que los medios pierden credibilidad es cosa sabida. Tanta pierden que hay dirigentes políticos que, sabedores de que los medios publican casi todo, ya están sustituyendo a los periodistas, a los que sólo confían la función de reproducir lo que dicen --incluidas bobadas, medias verdades, falacias, acusaciones perversas y mentiras rotundas.   
Así, por ejemplo, la reciente estancia de Dolores de Cospedal en Buendía (Cuenca) y su reunión con dirigentes del PP no precisó cobertura informativa de profesionales --de hecho, el PP prohibió el acceso a los enviados de los medios y organizó una especie de canal de TV ad hoc que facilitó vía satélite las imágenes e intervenciones habidas durante el acto.    
[El montaje requirió contratar un satélite (Hle. hispasat 1d 30 ºw. Transponder 69. Portadora 6. Ancho de banda: 6 mhz. Bajada: 12.722 v. Fec ¾. sr 4.500. compresión: 4.2.0) durante una hora y media que, sumados los gastos añadidos, costó algo más de 6.000 euros, IVA incluido]   
Pero lo más chocante y criticable de ese episodio no es que el PP hiciera lo que hizo --que lo es--, sino que numerosos periodistas y medios difundieron los contenidos suministrados por el PP. Es decir, se contentaron con ejercer de loros y, peor aún, una vez consumado el sainete hubo periodistas y medios que en un alarde de ¿valentía profesional? han criticado los gastos que asumió el PP porque nosotros ya portábamos tecnología suficiente para recoger y transmitir con solvencia el acto...    
Solo una minoría de periodistas y medios han puesto el acento donde debían, en que la intención y el objetivo de los políticos --¡ojo!, no sólo el PP menosprecia a los periodistas-- que recurren a esos y similares procedimientos es burlar la labor de los informadores. ¿Por qué? Resumiendo, porque una vez orillado el informador, todo es noticia, incluida la nada y la simple propaganda-publicidad.     
Así, poco a poco, con la complicidad de no pocos periodistas y medios, hay políticos que abren informativos audiovisuales y figuran en las portadas de la prensa sin decir ni aportar nada que tenga interés real. Y el circo sigue y los medios pierden sentido y comba...   

2 Comentarios:

  1. Entre la propaganda -no se confunda con publicidad, que es otra cosa- emitida por los partidos o ciertos medios de comunicación afines, y el vaciado cerbral que supone la carnaza "del corazón" o la crónica futbolera, los emisores de "noticias" nos van manteniendo en el estado de embriaguez mental que conviene a los que desean que nada cambie.
    El peligro de todo este lavado
    cerebral es que hay un límite. Eso parece que sí lo sabe este aficionado a la política que tenemos por presidente, al que yo veo, no sólo rebasado por la situación, sino realmente asustado por un futuro incierto que -por inacción deliberada en el pasado o simple incompetencia- se le ha ido completamente de las manos. El límite está en que, mientras la gente pueda ir comiendo y pagando el alquiler, seguirá consintiendo casi todo, pero, una vez superada esa línea roja, la sociedad puede desestabilizarse y entonces, de una forma acaso violenta que ninguno deseamos, puede terminarse abruptamente el cachondeo al que llevan años sometiéndonos quienes debieran gobernarnos con honestidad, sabiduría y sentido de estado, y sin embargo se dedican a otra cosa, que tiene más que ver con la ocupación de cargos públicos, que con el trabajo por el futuro del país que trabaja cada día para pagarles su espléndido sueldo -aquí incluyo, naturalmente, a los partidos de la oposición en su conjunto, dejando a salvo algunas personas concretas que también puedan hallarse en el PSOE.

    El anónimo.

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  2. La clase política que tenemos es fruto de la triste historia de este país llamado España. Sé por propia experiencia que en general -y generalizar es poco científico pero espero que se me entienda- a la política se acercan dos tipos de personas: los que realmente llenos de ideales quieren mejorar lo público, mejorar la sociedad.....suelen ser jóvenes.....
    Y los que desde el primer momento buscan el beneficio propio (su ego, su dinero, su prepotencia, SU......). Estos últimos son los que se terminan imponiendo. Los idealistas ...o "se adaptan" a su entorno -disciplna de partido incluida- o terminan siendo excluidos de los correspondientes órganos de gobiernos, listas electorales, cargos públicos....
    Como investigues un poco te encuentras con que, antes o después, descubres que, como decía en plan cínico un viejo y conocido ex-Conselleiro de la Xunta, todo el mundo tiene un precio....todo el mundo o casi....Sabía lo que decía....
    Triste pero real como la vida misma. Es lo que hay.

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